Pensamientos, ejercicios de reflexión y sugerencias para la acción, sueños y anhelos que compartir, ilusiones y fantasías para explorar, en fín un juego divertido.
miércoles, 20 de abril de 2011
Semana Santa
Hay que ver lo que significó para la humanidad el sacrificio que realizó Jesús por todos nosotros en aquella época tan atrasada, en la que para comunicarse unos a otros costaba literalmente Dios y su ayuda, valga la redundancia. En ese entonces había que esperar meses, y hasta años para poder enterarse de lo acontecido en el pueblo vecino. No fueron sino entre trescientos y cuatrocientos años después que se pudo conformar el nuevo testamento de nuestra biblia actual. Gracias a este acto sublime que ser humano antes no hubo realizado, que conocemos o nombramos épocas haciendo mención nada más y nada menos que a Cristo. Cristo de crucificado, como lo hacían los romanos para los condenados a muerte por delitos graves. Gracias a él, podemos tener referencia de lo que significa realmente el sacrificio. Aunque realmente fue una demostración de poder en el fondo. Sí de poder. Claro, tomemos en cuenta que se trataba de Dios mismo, hecho hombre como nosotros con todos nuestras fortalezas y debilidades, pero con el espíritu divino, Dios mismo, repito. Para demostrarnos lo que significa, no el sacrificio, como nuestro corto entendimiento, no de todos, por supuesto, nos lo dicta de la manera más fácil, sino del acto de AMAR. AMAR, con letras capitales, mayúsculas, porque es ese acto lo que mueve al Universo entero, lo que crea los mundos, lo que los destruye, lo que permite el nacimiento de cada ser humano, su crecimiento, su desarrollo, su vivir, y su morir para transformarse en esa escencia que nos ha dado Dios mismo. Un acto de poder, casi nada. Recordemos, Dios hizo cumplir las escrituras, lo que estaba escrito en el antiguo testamento. Estamos conscientes que lo importante de esta Semana Santa, es conmemorar, celebrar el triunfo de la vida. Sí la vida. Después de todo hubo resurrección. Por Dios, resurrección! Al tercer día resucitó de entre los muertos. Casi nada. No es más bien para celebrar y estar contentos porque los que sigamos a Dios, a la vida, a la creación: los que AMEMOS a los demás como DIOS nos ha AMADO a nosotros, pues resucitaremos! Qué cómo? nos preguntamos...pues solo Dios sabe cómo. Simplemente hay que obedecerle. AMA A TU HERMANO COMO A TI MISMO. El AMOR, nace cuando se AMA. AMAR es un verbo y AMOR es un sustantivo. Para que haya AMOR, se tiene que AMAR. DIOS NOS AMA, por eso existe el AMOR. Riamonos todos pues esta semana santa, porque Dios triunfa siempre, a pesar que se entregue a la muerte. Esta no existe porque Dios nos da vida eterna en él, porque Él es la vida misma, la vida siempre, todo es vida, todo es Dios, porque Dios está en todas partes. Se accede a Él AMANDO A NUESTRO PRÓJIMO, es su mandato. Díficil? Pues Sí, pero vale la pena, ese es el ejemplo que nos dió DIOS. Al final resucitó y se elevó a los cielos desde donde nos observa para saber si aprendimos la lección y seguimos su ejemplo.
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