Este fin de semana tuve la fortuna de participar en un taller vivencial, como parte del programa de formación gerencial organizado y patrocinado por la empresa en la que tengo el privilegio de trabajar. Este taller puso a prueba tanto el aspecto emocional, como el físico, que igualmente termina estando influido por el aspecto psicológico. Llegamos desde Caracas el mismo dia Viernes al campamento Lagunazo, siendo esto mi primer encuentro con este tipo de instalaciones, especialmente acondicionadas para realizar muchas actividades al aire libre. Posee hermosos paisajes y edificaciones totalmente funcionales, tal como siempre lo había pensado. Desde que visite y desde pequeño pasaba temporadas vacacionales en el campo, casa de mi familia materna, me imaginaba poder disfrutar plenamente del campo con la comodidad de una habitación y sanitarios limpios y funcionales.
Me pareció fabuloso, toda una aventura, llena de retos y oportunidades de autodescubrimiento, para aprender de mi mismo, que al final es lo mas importante, para poder expandir mi alma hacia este pequeño mundo sobre el que habito, para ayudar con mis capacidades a todo aquel que requiera una palabra de aliento una nueva forma de ver cualquier situación, en la búsqueda de soluciones. Esta fue sin duda toda una gran experiencia que recordare con la palabra que elegí al finalizar: AVENTURA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario