miércoles, 6 de marzo de 2013

Inspiración para seguir triunfando

Que debo escribir para inspirarme a seguir por el sendero del amor y el progreso, es una necesidad permanente, querer y desear mejorar cada día, cada minuto, luchar contra la adversidad, contra mis debilidades, sacarle provecho a mis cualidades, es un arduo y agobiante estado de conciencia. Gracias a todo esto he podido alcanzar algunas de las más grandes satisfacciones a lo largo de mi, aún muy corta vida, a mi entender, si Dios quiere podría vivir un poco más de ciento cincuenta años.

Quiero referirme suscintamente al acontecimiento oficial, que nos han comunicado el día de hoy (ayer 05/03/2013), sin entrar en profundidades que no me corresponden, porque como alguna parte de la población, me he mantenido al margen, solo dando a entender de vez en cuando mi opinión e inclinación, como me lo permite la libertad bajo la cual me desenvuelvo como un ciudadano más habitante de esta región/país llamada Venezuela.

Pues ha pasado a mejor vida el presidente de la república, amado por muchos, adversado sin odiarlo, por otros, ignorado quizás también, por otros tantos. Nos ha servido a todos los venezolanos para darnos cuenta de todo lo que tenemos, hemos tenido y podremos tener, como nación. Ha permitido que los desvalidos caigan en cuenta de su condición, aceptandola y recibiendo ayuda en la medida en que el gobierno lo ha diseñado. Por otra parte, muchos han sido perseguidos por su inclinación y resistencia a los cambios impuestos, empujados a mantenerse al margen y perder en muchos casos, su estatus quo, su estilo de vida y visión de vida dentro del país. Yo no soy juez para juzgar nada, solo establezco lo que, a lo largo de todos estos años he observado y padecido, evolucionado y crecido, madurado y concientizado. A pesar de todo, he podido salir adelante, con los recursos de los que he tenido disposición: tengo mi familia, mi mayor tesoro, lo más seguro que tengo con el amor de Dios, y techo debajo del cual vivir, con el esfuerzo propio, del trabajo y el empuje, que como muchos, no me considero un caso único, por supuesto, lo han logrado a lo largo de estos años de cambios.

Que se le puede agradecer a todo este proceso? Pues la oportunidad de mirarnos como pueblo, que podemos llegar a tener agrias relaciones, que podemos sacar lo peor de nosotros para combatir a los que nos adversan, que podemos vernos seducidos fácilmente por las emociones negativas de división y venganza, de egoísmo, de envidia, de odio, todas por supuesto muy negativas, dirigidas hacia nuestros prójimos que no comparten nuestras ideas, hemos sido capaces de atacar a quienes como seres humanos, difieren de nuestras ideologías.

Nos hemos dado cuenta de la deuda, gran deuda social que hemos arrastrado desde siempre, prácticamente, y que durante este periodo, se ha capitalizado bajo una conexión emocional, el apoyo de toda esta masa indefensa en todos los sentidos, para poder sustentar un modelo social basado en la lucha política, más que en el trabajo productivo. Se han implementado programas que llevan ayuda a los sectores más desfavorecidos, hay que reconocerlo, pero que no tienen un sustento confiable, ya que se les hizo dependientes del gobierno/Estado, que a su vez se ha convertido en el todo poderoso único que puede repartir la renta petrolera, que a su vez ha venido menguando por cuanto hacia el exterior también se ha prodigado ayuda sin recompensa, que a la larga nada nos dejará como nación, ya que se perderá y quedará solo en un gesto de buena voluntad que no se verá materializada en bienestar creciente y de calidad para todos nosotros.

La sensación de que todo se ha estancado, se ve a diario en las carrteras, cada vez más congestionadas. Algo contradictorio, ya que si cada vez están más congestionadas es porque hay más carros. Lo que muchos podrían utilizar para medir su progreso individual, el tener un carro es un logro individual, también como programa de gobierno. Sin embargo, la infraestructura ha sido descuidada o no bien atendida, ofreciendo nuevas vías de gran capacidad que permitan una mejor calidad de vida, facilidad de movilización y menor tiempo en los traslados.

De la seguridad, pues eso ha pasado a ser el más grave problema de los venezolanos, hemos visto como se han presentado semana a semana muchos decesos por armas de fuego en las barriadas y urbanizaciones de las principales ciudades, un fin de semana puede cuadriplicar el número de bajas que ocurren durante un mes en una de esas guerras declaradas que se presentan en el mundo. Con la intención de cumplir con el respeto a los derechos humanos se ha desarmado a la policia, evitando la represión y tratando de hacerla preventiva, buena intención, no lo niego, pero no se ha fomentado un desarrollo integral de la sociedad como un todo: educación, trabajo productivo, recreación, salud, que permita resolver las causas que originan la existencia de la delincuencia, siendo esto un riesgo social muy grave, puesto que los jovenes comienzan desde muy temprana edad a delinquir, sin que se les haya podido educar con suficiencia en sus hogares, muchos de los cuales desasistidos y disfuncionales.

Es posible que muchos indicadores, como recién pude leer en el twitter de Dinero, hayan podido ser reducidos a la mitad, pero da la sensación de que no ha sido suficiente, creo, y estoy convencido que podemos mejorar hasta rayar en la perfección, porque todos tenemos ese espíritu indomable venezolano, que en donde vamos damos la buena nota, por nuestro desempeño en cada país del mundo Tierra. Seamos el cambio que el mundo necesita, parafraseando a Ghandi. La mejora continua, como lo establece un sistema de calidad, consiste en poder revisar el desempeño de un sistema que dado un producto, este puede hacerse cada vez mejor.

Lo innegable del fenómeno que hemos estado viviendo a lo largo de estos catorce años es la conexión emocional/religiosa que se ha desarrollado entre gran parte de la población y el lider carismático que hemos tenido como presidente. La conexión a través del amor ha sido inmensurable, da que pensar, da mucho qué hacer para lograrlo con todos nosotros, entre nosotros, un ejemplo a seguir, eso no lo puedo dejar pasar, decir y reconocer que eso ha ocurrido y es lo que nos tiene a todos desconcertados, no desciframos la clave, aunque puede identificarse, ni idea de cómo lo ha logrado.

Debo advertir que el proceso es posible que continue, puesto que si se logró establecer un legado como tal, que será continuado por sus colaboradores, a Venezuela todavía le queda por experimentar varios sacudones más, de arrebatos e imposiciones, aceleración o desespero por ver concretada la obra recién comenzada hacia un modelo utópico que puede llevar siglos por aproximarse.

Veo todo este proceso como una oportunidad de aprendizaje para todos, sobretodo para aquellos que desean ser lideres de gobierno, que se han puesto a la orden para llevar las riendas de la nación hacia lo que consideran debe ser algo mejor que lo hasta ahora vivido. El pueblo ha aprendido, a su manera, esperom, a reconocer qué es productivo y qué no lo es, se pueden lograr grandes avances desde la perspectiva de la unión, del amor incondicional, sin retaliaciones, con organización y sinceridad, honestidad y respeto, comprensión y tolerancia, todos estos valores que laten al margen como olvidados, pero que debemos rescatar y aplicar para que vayamos sanando y fortaleciendo a nuestro país.

Es importante el fortalecimiento del emprendimiento, de la empresa privada, de la industria nacional, de las fábricas, del agro y del mar, de la energía, la tecnología, de forma masiva, siempre teniendo en cuenta el impacto ambiental, el turismo, la salud, la seguridad, la educación. El acceso a mayores oportunidades de crecimiento personal, colectivo e individual. Se hace más necesario el coaching de vida y empresarial, para que podamos sacar lo mejor de cada uno de nosotros y de los demás, para llevar a Venezuela hacia los niveles de felicidad más altos, de satisfacción y progreso que el mundo pueda tener.

Tenemos grandes recursos naturales, aún, gracias a Dios, el mejor recurso humano somos cada uno de nosotros, solo hace falta que imperen los valores positivos entre nosotros, la justicia en el respeto a las leyes, que haya leyes justas y equitativas en cuanto a la generación de oportunidades para todos y que retomemos las riendas de la nación para llevarla a ser, ahora sí, la mejor del mundo.

Que la paz sea con todos nosotros.

Que viva Venezuela, Que Dios bendiga a Venezuela, Que Dios Bendiga a los venezolanos, Que Dios nos Bendiga, que Dios te bendiga, Que Dios los bendiga.

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