lunes, 20 de febrero de 2012

Franky el constructor

Ese soy yo. Gracias a Dios, que me ha dado la fuerza y la resistencia que debe tener todo hombre para realizar labores pesadas en casa, como preparar el concreto a mano, y cargarlo por un camino de cabras hasta la columna que soporta la plataforma del tanque de agua que servirá de almacén durante el día a día.
Tuve un contratiempo con el encofrado, en una de sus alas, ya que me falto reforzarlo con alambre para que no se cayera, se cayó y tuve que repararlo. Mantuve la calma y realicé la labor a tiempo para completar la faena.
Ya caía la tarde, el Sol, hizo su parte en ocultarse lo más tarde posible, regalándome más tiempo de luz para que pudiese terminar de alisar la placa, emitió rayos rojizos propios de esta época del año, en la que el verano está en pleno apogeo. Una vez oculto detrás de la colina, permanecía de día, porque no se había ocultado detrás del horizonte aún.
Me quedaron tres carretillas de concreto aún, las cuales utilicé para recubrir la tubería de aguas servidas que estaban pendientes de tapar. Poco a poco voy realizando las tareas que tengo pendiente, para al finalizar estas 45 semanas del 2012 poder dar por terminada la construcción. Y bueno, comenzar con el disfrute pleno de nuestra vivienda.
Gracias Dios por darme la fuerza, determinación, energía y disciplina para conseguir lo que me propongo, en plena salud y con felicidad.

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