viernes, 14 de octubre de 2011

Con mi hija

Hoy estuve toda la mañana con mi hija, atendiéndola. Esta ha sido una experiencia maravillosa para mí, me siento feliz por tener la oportunidad de hacer feliz a alguien, que precisamente proviene de mis células, mi propia hija tan adorable y fundamentosa. Es sencillo estar con ella, se entretiene con sus juguetes, o haciendo reir, saltando, o viendo vídeos de dinosaurios en youtube. Tiene una afición por estos extintos animales que a mí también me agrada. Le dí su desayuno, le bañé, le vestí, le peiné, le preparé su merienda para la escuela, le preparé y le dí su almuerzo. Luego salimos corriendo para la escuela, tuve que caminar con ella por unos 700 metros, cargándola para llegar más deprisa, me hizo sudar, lo cierto fue que nos divertimos corriendo con ella encima, cada vez que me detenía, ella me volvía a pedir que corriera y lo hacía por pequeños tramos de recorrido, el peso de ella va en aumento y es fuerte correr. Llegamos a la escuela, le bajé para que llegara caminando con su morral en la espalda como más le gusta, aunque salimos de la casa con ella cargando su morral, cuando la llevaba cargada quise ayudarle llevándola con una mano sujeta y con la otra el morral. Tampoco es que estaba tan pesado, solo llevaba un sandwich con tortilla de clara de huevo, mayonesa, tomate y lechuga; un envase lleno de jugo de parchita, otro con agua, otro con compota y la famosa libreta de enlace que ni la están viendo y que porque la maestra apenas está recibiendo listas y tal, más floja. Bueno, ya veremos sus progresos en cuanto a la escuela, al menos ya sabe manipular un ratón o mouse de ordenador, o un trackpad de laptop, y también una pantalla táctil, que la tiene gracias a un inspiron duo que ayer se le cayó y dañó el disco duro, peor pronto lo tendremos de regreso, hay que comprarlo y sustituir el dañado. Cuando le dejé en la puerta de la escuela o preescolar, se me quedó viendo como esperando que yo fuese con ella, pero es costumbre que se le deje así para que ellos aprendan a llegar a su salón, yo le indiqué que se fuera para su salón, salí corriendo para, una vez que se alejó de mi vista, poderla ver a través de una ventana que está en la acera. La vi como iba caminando lentamente hasta que llegó a la puerta de su salón, antes volteó por última vez para, imagino yo, ver si yo estaba detrás de ella. Me conmueve muchísimo tener esta experiencia de vida, verla por un huequito para saber como es su desempeño en el salón. Está tan pequeña, pero creciendo, estoy muy feliz de tener a esa pequeña tan hermosa e inteligente, graciosa y divertida, de carácter fuerte y batalladora como su madre, no sé si algo tiene de mí, pero igual la amo, así como amo también a mi esposa que es su madre, y que por supuesto, la llevó dentro de sí por nueve meses o un poquito menos, pero que estuvo y ha estado con ella por más tiempo y en contacto más profundo. La vida es una maravilla cuando se aprecian estos momentos, gracias Dios por darnos vida, alma y cuerpo para experimentar estos bellos sentimientos que nos impulsan a ser cada día mejor, aunque nos cueste a veces aceptar que debemos mejorar de verdad. Dios te bendiga mi hermosura.


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